El universo simbólico y metafísico de Maurizio Valch
Mi lenguaje pictórico se desarrolla a través de diferentes investigaciones que comparten una sensibilidad metafísica, pero poseen identidades visuales propias. La geometría, la materia, el espacio, la profundidad y las relaciones cromáticas adquieren distintas formas de existencia según la serie. Los elementos recurrentes no constituyen un código simbólico universal: su naturaleza y sus posibilidades expresivas se transforman dentro de cada investigación.
VORTEX — Movimiento, energía y transformación
Las configuraciones circulares, las estructuras concéntricas, los desplazamientos radiales y las tensiones direccionales constituyen el vocabulario fundamental de VORTEX. Las relaciones entre formas generan movimientos de expansión, contracción y rotación, construyendo espacios donde la estabilidad parece encontrarse constantemente amenazada por fuerzas que actúan sobre ella.
La geometría adquiere una dimensión dinámica. Los centros pueden funcionar como puntos de convergencia o dispersión, mientras las líneas y los planos establecen relaciones de equilibrio, oposición y desplazamiento. El espacio pictórico deja de percibirse como una construcción inmóvil para convertirse en una realidad atravesada por movimientos simultáneos.
La investigación se aproxima metafóricamente a la transformación permanente de la existencia, sin convertir el movimiento en una representación literal de la energía o la conciencia.
FACIES — Identidad, multiplicidad y reconocimiento
FACIES investiga las posibilidades de la representación fragmentada mediante configuraciones geométricas, planos desplazados, divisiones y relaciones entre superficies que pueden sugerir la presencia de un rostro sin depender exclusivamente de la semejanza figurativa.
La fragmentación no pretende representar una identidad destruida, sino abrir diferentes posibilidades de reconocimiento. Las formas pueden relacionarse, contradecirse o coexistir sin alcanzar necesariamente una unidad visual convencional. La percepción oscila entre aquello que parece familiar y una construcción pictórica que conserva su independencia.
El rostro deja de ser únicamente una superficie reconocible y se convierte en un territorio de relaciones espaciales, presencias simultáneas y perspectivas. Aparece así una interrogación sobre la identidad, su multiplicidad y las limitaciones de aquello que creemos conocer cuando reconocemos una apariencia.
MARE SOMNIORUM — Territorios imaginarios y memoria
Horizontes extensos, espacios arquitectónicos, monolitos, escaleras ascendentes, caminos, umbrales, bloques aislados y estructuras geométricas conforman una parte significativa del universo de MARE SOMNIORUM. Son escenarios donde la percepción del territorio se distancia progresivamente de sus referencias geográficas para adquirir una realidad imaginaria.
Las construcciones espaciales establecen relaciones entre cercanía y lejanía, profundidad y superficie, permanencia y transformación. Los horizontes pueden sugerir extensiones imposibles de medir; los caminos y las escaleras introducen direcciones que no necesariamente conducen hacia destinos reconocibles. Los elementos arquitectónicos parecen pertenecer a lugares cuya historia desconocemos.
La memoria del Mediterráneo, sus paisajes, sus arquitecturas y la experiencia de los territorios recorridos participan de esta investigación sin convertirla en una reconstrucción geográfica. El territorio deja de ser exclusivamente un lugar para convertirse en una posibilidad de existencia pictórica.
PRIMORDIUM — Materia y territorio originario
Dentro de la exploración territorial vinculada a MARE SOMNIORUM, PRIMORDIUM introduce una sensibilidad asociada a lo originario, a la presencia elemental de la materia y a la construcción de espacios anteriores a cualquier identificación geográfica precisa.
Los campos cromáticos, las superficies extensas, los horizontes, las estructuras monolíticas y las relaciones entre grandes masas geométricas adquieren especial protagonismo. Las formas pueden parecer aisladas, parcialmente integradas en el territorio o suspendidas dentro de una espacialidad cuya escala permanece indeterminada.
La reducción de elementos reconocibles permite intensificar las relaciones entre materia, color y profundidad. Lo originario no representa necesariamente un pasado remoto: plantea la posibilidad de contemplar una realidad antes de que nuestra necesidad de reconocerla la convierta en un paisaje conocido.
PRIMORDIUM se presenta aquí como una exploración vinculada a MARE SOMNIORUM, sin establecerlo automáticamente como una serie independiente.
EMERSIO — Aparición, presencia y transformación espacial
EMERSIO desarrolla un lenguaje de estructuras geométricas, volúmenes arquitectónicos, monolitos, planos superpuestos y divisiones espaciales que exploran las relaciones entre aquello que permanece integrado en una superficie y aquello que adquiere autonomía frente a ella.
Los límites, las interrupciones, los cambios de profundidad y las relaciones entre masas cromáticas generan situaciones visuales donde una forma puede parecer surgir, separarse o adquirir presencia dentro del espacio pictórico. La tensión entre superficie y volumen adquiere particular importancia.
La aparición no debe entenderse necesariamente como un nacimiento o una revelación. Puede constituir una modificación de las relaciones espaciales, una transformación de la percepción o una nueva condición de existencia de las formas.
La presencia no necesita representar algo reconocible: puede manifestarse mediante la propia realidad que la pintura construye.
STRATA — Sedimentación, materia y tiempo
STRATA investiga las relaciones entre estratos, campos cromáticos, superficies fragmentadas, bloques geométricos, horizontes, divisiones territoriales e incisiones que intervienen directamente sobre la materia pictórica.
Las superposiciones y veladuras construyen diferentes niveles de profundidad, mientras los cortes y las intervenciones materiales alteran la continuidad de las superficies. La composición puede sugerir desplazamientos, presiones, fracturas o estructuras sedimentadas sin convertirse necesariamente en una representación geológica.
El color adquiere una función espacial y material. Los contrastes pueden separar territorios, aproximar superficies o producir tensiones entre volúmenes aparentemente inmóviles. Las incisiones, por su parte, introducen una dimensión física que no depende de su interpretación simbólica: constituyen acontecimientos reales sobre la superficie de la pintura.
La memoria y el tiempo aparecen como posibilidades de lectura de estas relaciones materiales. STRATA no representa obligatoriamente las huellas del pasado; construye una realidad pictórica donde superposición, permanencia y transformación pueden coexistir.
INCARNATE — Multiplicidad del SER y existencia pictórica
INCARNATE permite reconocer retrospectivamente una investigación sobre la manifestación del SER que ya estaba presente en mi práctica artística. Su lenguaje se desarrolla mediante estructuras geométricas, relaciones arquitectónicas, planos, volúmenes, divisiones espaciales, contrastes cromáticos y construcciones de profundidad.
La composición puede establecer relaciones complejas entre unidad y fragmentación, proximidad y distancia, equilibrio y contradicción. Las estructuras adquieren una presencia autónoma, sin necesidad de reproducir una figura humana, un organismo o una identidad reconocible.
La investigación se aproxima a la multiplicidad de la existencia: conciencia, memoria, pensamiento, deseos, contradicciones y dimensiones que permanecen fuera de nuestras posibilidades de definición. Sin embargo, estas dimensiones no poseen equivalencias formales predeterminadas. Ningún volumen representa necesariamente el ego, ninguna incisión una herida y ninguna división espacial un conflicto psicológico.
No pretendo explicar esa multiplicidad. Pretendo darle existencia pictórica.
La pintura puede concebir una presencia sin describir su apariencia ni revelar una supuesta verdad interior. Su realidad no depende de la identificación de aquello que representa, sino de las relaciones, intensidades y posibilidades de existencia que adquiere dentro del espacio pictórico.
INCARNATA no establece una nueva metodología de creación. Constituye una perspectiva desde la cual puedo contemplar e investigar algo que mi pintura viene desarrollando desde mucho antes de encontrar estas palabras.
Resumen general — El universo pictórico de Maurizio Valch
Mi universo pictórico se desarrolla a través de un lenguaje abstracto, geométrico y arquitectónico en el que la materia, el espacio y el color adquieren una dimensión profundamente metafísica. Cada serie constituye una investigación particular, aunque todas participan de una interrogación más amplia sobre la existencia, el tiempo, la memoria, la transformación y la naturaleza del SER.
Monolitos, horizontes, estructuras fragmentadas, campos cromáticos, estratos, incisiones, volúmenes, umbrales, escaleras y construcciones espaciales forman parte de un vocabulario que se transforma a lo largo de mi trayectoria. En algunas investigaciones predominan el movimiento y las fuerzas; en otras, la identidad y la multiplicidad, los territorios imaginarios, la sedimentación de la materia o la manifestación de presencias abstractas.
La profundidad, la tridimensionalidad, las superposiciones y las relaciones entre superficies permiten construir realidades que no necesitan corresponderse con espacios físicos conocidos. La materia interviene activamente en esa construcción: puede acumularse, fragmentarse, revelar capas anteriores o adquirir nuevas relaciones mediante incisiones y desplazamientos.
Mis símbolos no constituyen un sistema de significados establecidos. Su importancia no reside únicamente en aquello que evocan, sino en la existencia que adquieren dentro de cada pintura. Un horizonte puede perder su condición de paisaje; un monolito puede convertirse en una presencia cuya naturaleza desconocemos; una estructura fragmentada puede conservar una unidad que no depende de su apariencia.
Al contemplar retrospectivamente mi trayectoria, reconozco una investigación sobre la multiplicidad del SER que trasciende las diferencias entre mis series. La pintura puede aproximarse a una existencia sin describir sus atributos, representar su psicología ni explicar su naturaleza.
No pretendo explicar esa multiplicidad. Pretendo darle existencia pictórica.
Esta perspectiva no constituye un programa que determine mi creación, sino una posibilidad de comprender aquello que mi pintura viene explorando desde hace tiempo. Cada obra conserva su autonomía, sus contradicciones y su misterio.
No debemos reducir lo desconocido a algo conocido para poder pintarlo.
En esa libertad encuentro la posibilidad de que la pintura trascienda la representación y se convierta en una experiencia de existencia por derecho propio.